Preguntas frecuentes

Le contamos.

Sin misterios.

Sello no tenemos. Lo que tenemos es que sabemos quién cogió el café, cómo lo cuidó y cuándo lo tostamos. Aquí le respondemos lo que la gente más pregunta — de la compra a la taza.

El grano y el tueste. De dónde sale el sabor.

¿Qué significa tueste claro, medio y oscuro? ¿Cuál es mejor?

El tueste es cuánto se cocina el grano, y define buena parte del sabor. El claro resalta lo frutal y la acidez, pero se queda corto de cuerpo. El oscuro da amargor y notas a tostado, pero tapa el carácter del grano. El medio es el punto de en medio: equilibra dulzura, cuerpo y acidez.

«Mejor» depende del gusto, pero para un café de origen que uno quiere que sepa a lo que es, el tueste medio es el que más respeta el grano. Por eso es el que manejamos: ni tan claro que sepa a pasto, ni tan oscuro que sepa a carbón.

¿Por qué unos granos se ven más aceitosos que otros?

Por el tueste. Cuando el grano se tuesta oscuro, los aceites naturales salen a la superficie y le dan ese brillo. No es señal de mejor ni de peor café: es señal de que estuvo más tiempo y a más temperatura en la tostadora.

Los tuestes claros y medios mantienen el aceite adentro, por eso se ven más secos. Si ve un grano muy aceitoso, sepa que viene de un tueste oscuro y va a tener un sabor más robusto y menos ácido.

¿Qué es el café de altura y por qué importa?

Es el café que se cultiva alto en la montaña, por encima de los 1.200 metros. Arriba hace más fresco, entonces el grano madura más despacio, y esa lentitud es la que le concentra los azúcares y desarrolla sabores más complejos.

Por eso el café de altura suele tener una acidez más viva y notas más definidas. Los nuestros están entre los 1.720 y los 1.860 metros, en las montañas de Anzá y Aguadas: ahí es donde el grano se toma su tiempo. Vea, le contamos sobre la variedad 2000, cultivada a 1.860 metros.

¿Qué diferencia hay entre café lavado, honey y natural?

Son tres formas de quitarle la fruta al grano después de cogerlo, y cada una deja un sabor distinto. En el lavado se retira toda la pulpa y el mucílago antes de secar: da una taza limpia, de acidez clara y notas definidas. En el honey se deja parte del mucílago pegado al secar: sale más dulce y con más cuerpo. En el natural se seca la cereza entera: el grano absorbe el azúcar de la fruta y queda intenso, afrutado, con menos acidez.

Ninguno es mejor: es cuestión de qué taza busca uno. Nuestros cafés son lavados, que es lo que deja hablar limpio al grano. Vea, le contamos más sobre el proceso natural aquí.

¿Arábigo o robusta? ¿Cuál es la diferencia?

Son dos especies distintas. El arábigo se cultiva en altura, tiene menos cafeína y sabores más finos y variados: es el que se usa en café de especialidad. El robusta crece más abajo, aguanta más, tiene casi el doble de cafeína y un sabor más plano y amargo — por eso se usa mucho en mezclas comerciales baratas.

Todo el café colombiano de calidad es arábigo, y el nuestro también, 100%. No es esnobismo: es que el arábigo es el que da el sabor que vale la pena. Vea, le contamos sobre los tipos de café en el mundo.

Guardar el café. Que no se le dañe.

¿Cómo guardo el café para que dure fresco? ¿Sirve el frasco?

Sí sirve el frasco, siempre que sea hermético y no deje entrar luz ni aire. Los tres enemigos del café son el oxígeno, la luz y la humedad, así que un frasco de vidrio oscuro o una lata bien tapada, en un lugar fresco, es lo ideal.

Un detalle: no lo guarde encima de la estufa ni al lado de la ventana, aunque el frasco se vea bonito ahí. El calor lo envejece más rápido.

¿Puedo guardar el café en la nevera o el congelador?

La nevera no es buena idea: el café es como una esponja de olores, y le va a coger el sabor a todo lo que tenga al lado — la cebolla, el queso, lo que sea. Además, cada vez que lo saca y lo entra, la condensación le mete humedad.

El congelador sirve solo si va a guardar café que no va a usar en un buen tiempo, sellado al vacío y sin volverlo a congelar una vez descongelado. Para el día a día, mejor un frasco hermético en la alacena.

¿Cuánto dura el café una vez abierto?

Bien guardado, conserva buen sabor entre dos y tres semanas después de abierto. No es que se dañe pasado ese tiempo — no le va a caer mal — pero el aroma y el sabor empiezan a apagarse y ya no le pega el mismo golpe del primer día.

Por eso conviene comprar cantidades que uno se tome en un par de semanas, en vez de una bolsa enorme que se queda ahí perdiendo vida.

¿Es mejor comprar el café en grano o molido?

En grano, sin duda, si tiene con qué molerlo. El café molido tiene mucha más superficie expuesta al aire, entonces pierde aroma en cuestión de días. El grano entero protege eso adentro y se conserva bastante más.

Lo ideal es moler solo lo que va a preparar en el momento. Si no tiene molino, no pasa nada: pida el molido para su método y guárdelo bien cerrado, pero cómprelo en tandas pequeñas.

La preparación. Que quede como debe.

¿Qué molienda va para cada método?

La regla es simple: entre más rápido pasa el agua por el café, más fino el molido. Molido fino (como sal de mesa) para espresso y greca. Molido medio (como arena) para cafetera de goteo y Aeropress. Molido grueso (como azúcar gruesa) para prensa francesa y Chemex.

Si le queda amargo, puede que la molienda esté muy fina para su método; si le queda aguado, muy gruesa. Ahí se va calibrando.

¿A qué temperatura debe estar el agua?

Entre 90 y 96 °C. Ni hirviendo ni fría. Si le echa agua a 100 °C recién del fuego, quema el café y le saca amargor; si está muy fría, no alcanza a extraer el sabor y queda flojo.

El truco sin termómetro: hierva el agua y déjela reposar unos 30 segundos antes de servir. Ahí queda en el punto.

¿Cuánto café pongo por taza para que quede balanceado?

La proporción de referencia es 1 gramo de café por cada 15 de agua. Sin balanza, calcule una cucharada sopera colmada por cada 180 ml de agua, que es más o menos una taza.

De ahí ajústelo a su gusto: más café si lo quiere más intenso, menos si lo prefiere suave. Lo importante es no quedarse corto, porque ahí es donde el café sabe a agua sucia.

¿Sirve el agua de la llave o tiene que ser filtrada?

El agua es casi todo lo que hay en la taza, así que sí importa. Si el agua de su llave sabe a cloro o es muy dura, se lo va a pasar al café. En ese caso, agua filtrada o embotellada mejora mucho el resultado.

Ahora, si en su casa el agua es buena para tomar tal cual, sírvase de ella sin problema. No hay que complicarse: lo que se busca es que el agua no estorbe el sabor.

¿Por qué a veces me queda amargo?

Casi siempre es sobre-extracción: le sacó de más al café. Las tres causas típicas son agua muy caliente, molido muy fino, o mucho tiempo de contacto con el agua. Bájele a una de esas tres y cambia.

Si usa prensa francesa, no la deje más de cuatro minutos. Y revise que el agua no esté hirviendo a borbotones cuando la echa.

¿Por qué el café de la casa no sabe como el de la cafetería?

Por tres cosas que la cafetería controla y en la casa se nos escapan: café recién molido, agua en la temperatura justa, y una extracción medida. No es magia, es método.

La buena noticia es que con café fresco, agua a 90-96 °C y la proporción correcta, en la casa se logra una taza que no le envidia nada a la cafetería. A veces mejor, porque uno la hace a su gusto. Vea, le contamos el camino del grano a la taza.

Sabor y cata. Lo que se siente en la taza.

¿Por qué dicen "notas de chocolate" si no le echan chocolate?

Porque no se lo echan, se lo saca el grano solo. Las «notas» son sabores naturales que se desarrollan por la variedad, el suelo, la altura, el proceso y el tueste. El café tiene cientos de compuestos aromáticos, y algunos nos recuerdan al chocolate, a los frutos rojos, a la panela.

Es como el vino, que a veces sabe a cereza sin tener cereza. Cuando en la bolsa dice «notas de cacao», es una guía de lo que puede llegar a percibir, no una lista de ingredientes. Vea, le contamos sobre la variedad Castillo, la de varios de nuestros cafés.

¿Cómo identifico las notas de sabor?

Con calma y sin azúcar, que es lo que las tapa. Primero huela el café antes de tomarlo: ahí ya aparecen aromas. Después tómelo despacio y ponga atención a lo que le deja en la boca — si es una acidez viva tipo cítrico, si es algo dulce tipo caramelo, si el recuerdo es a chocolate.

No hay respuesta correcta: es su paladar. Entre más café bueno pruebe con atención, más va afinando el reconocer esos matices.

¿Qué es eso de "cuerpo" y "final prolongado"?

El cuerpo es la textura, el peso del café en la boca. Un café con cuerpo se siente denso, casi cremoso; uno ligero se siente más suave, como más aguado. La prensa francesa da más cuerpo porque deja pasar los aceites; un filtrado en V60 se siente más limpio y ligero.

El final prolongado es cuánto le dura el sabor después de tragar. Un buen café no se va de una: deja un recuerdo agradable que se queda un rato. Cuando el sabor persiste bonito, ese es el final largo.

¿El café sabe mejor sin azúcar?

Un buen café ya trae dulzura natural, y el azúcar la tapa junto con las notas frutales y de chocolate. Por eso vale la pena probarlo solo, aunque sea el primer sorbo, para conocer lo que el grano tiene de verdad.

Dicho eso, aquí nadie le va a decir cómo tomarse el tinto. Si lo quiere con dulce, con dulce sabe rico también. Solo dele la oportunidad de mostrarle lo que es antes de endulzarlo.

Cafeína y cuerpo. Lo que le hace al organismo.

¿El café me quita el sueño?

Depende de cuánto tome y de qué tan acostumbrado esté a la cafeína. A unos un tinto a las 10 de la noche no les mueve nada; a otros los deja mirando el techo. Si es sensible, tómelo temprano: lo despierta sin desvelarlo.

La cafeína tarda varias horas en salir del cuerpo, así que si le cuesta dormir, la regla fácil es no tomar café en la tarde-noche.

¿Cuánto café puedo tomar al día?

Para la mayoría de adultos sanos, hasta unas 3 o 4 tazas al día se considera un consumo moderado. Pero cada cuerpo es distinto: si siente que lo pone acelerado, ansioso o con taquicardia, esa es su señal para bajarle.

Escuche a su cuerpo más que al número. Y si tiene alguna condición de salud, esto sí conviene hablarlo con su médico. Vea, le contamos sobre el café y la salud, con sus beneficios y precauciones.

Esto es información general, no consejo médico. Si tiene dudas sobre su caso, consulte a un profesional de la salud.

¿El espresso tiene más cafeína que el tinto?

Suena raro, pero una taza de tinto normal suele tener más cafeína que un shot de espresso. El espresso es más concentrado, sí, pero la porción es chiquita: un shot ronda los 60-70 mg. Una taza de tinto de 240 ml puede tener 90-120 mg, porque es mucho más líquido.

O sea: sabe más fuerte el espresso, pero termina entrándole más cafeína con el tinto grande. Cosas del café.

¿El café sube la presión?

La cafeína puede causar una subida temporal de la presión, sobre todo en quien no está acostumbrado o toma mucho de una. En personas que toman café con regularidad, el cuerpo tiende a habituarse y el efecto es menor.

Si usted maneja presión alta o tiene una condición cardíaca, esto no es algo para resolver por internet: vale la pena preguntarle a su médico qué tanto café le conviene.

Esto es información general, no consejo médico. Si tiene una condición de salud, consulte a un profesional.

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