Nosotros · Desde 2019
Berriondo viene de berraco.Y eso lo explica casi todo.
Gente trabajadora, apasionada y auténtica: el caficultor, el tostador y el barista que le ponen el alma pa’ que una taza salga bien. A ellos les hacemos homenaje. Con hechos, no con discursos.
Capítulo uno · El olorcito
Desde pelao, cuando nos íbamos de paseo pa’ la finca de los abuelos, me encontré de frente con el mundo del café: ese olorcito a tierra mojada que te abraza el alma y el aroma a café fermentando que me tenía embobado desde chiquito.
Capítulo dos · La vuelta al pueblo
Cuando el abuelo se nos fue, volví al pueblito y me metí de lleno a entender eso de sembrar, cuidar y recoger. Ahí me puse en los zapatos de los caficultores, y me nació ese respeto profundo por los que le dedican el alma a esta tierra.
El primer tinto lo servimos el 8 de julio de 2019.
Capítulo tres · El primo
Fue gracias al empuje de mi primo Sebastián Molina, que nos surtió el café de su finca en Anzá. Ese café se volvió el alma de la marca — hoy lo conocen como La Molina, El Primero. Desde entonces: eventos, parceros, aprendizajes y buena gente que nos ha tendido la mano. Sin afán, pero sin frenos.
4
cafés con nombre propio
2
De: Antioquia y Caldas
1.750
metros sobre el nivel del mar
0
nada de cafés genéricos
Las fincas.
Donde vive el carácter.
Cada café viene de una finca con dueño, vereda y genio propio. No compramos lotes anónimos: le compramos a gente que conocemos por el nombre.
El Primero
La Molina
El café con el que empezó todo. Y con el que sigue empezando cada mañana.
Anzá · 1720 msnm · Castillo · Lavado
Las Arrugas
Fermenta a su manera. Se agota a la suya. Cuando vuelve, no avisa.
Anzá · 1860 msnm · Anaeróbico
El Terco
La Esperanza
Vino de Caldas, entre neblinas. Se quedó porque acá lo tratamos bien.
Aguadas · 1750 msnm · Castillo · Lavado
El Forastero
La Felicidad
Se cultiva en familia. Se toma igual: acompañado.
Anzá · 1720 msnm · Cenicafé 1 + Castillo
El de la Casa
Lo nuestro no es pose. Es actitud pujante: la del que madruga, la del que insiste, la del que no suelta la taza ni el sueño.




